El equipo educativo está formado por profesionales de la educación que persigue el mismo objetivo: “LA FELICIDAD DEL NIÑO”.
Pretendemos una educación personalizada, partiendo de que cada niño es diferente.
El ambiente es acogedor y procuramos transmitir un clima de seguridad y confianza para el niño y fomentar que así sea entre ellos. El niño tiene que sentirse querido y  que todo lo que realiza es valorado.
Queremos que el niño sea el verdadero protagonista del aprendizaje estimulando su participación y aceptando sus sugerencias.

Comienzan las normas

Antes de los 12 meses las normas giran en torno al sueño, la comida, el peligro y el establecimiento de rutinas positivas. Las primeras limitaciones están muy relacionadas con las situaciones de riesgo. En esta etapa se impone una función protectora.

Las características del niño de un año son la curiosidad, la tenacidad, el atrevimiento, la actividad y la exigencia, entre otras.

Hacia el año y medio ya tiene capacidad para entender razonamientos sencillos. Es por lo tanto el momento de explicarles el porqué de las normas.

Empieza a conocer y a utilizar el “no”. Responden con una negativa a todo lo que se les dice. Sin embargo no debemos confundir esta actitud con la desobediencia. Está poniendo a prueba su personalidad y ya siente que es alguien independiente. Es necesario, por lo tanto, que experimente por sí mismo, pero no sin dejar de inculcarle la obediencia.

  • Firmeza: lo que se dice, se cumple.
  • Razonamiento: explicarle el porqué. Insistiendo siempre en lo concreto, ya que los niños de esta edad no entienden los planteamientos abstractos. La mejor forma es razonar a través de las consecuencias, pero siempre han de partir de su experiencia, porque no saben prescindir de ella.

Rutinas

  • El Centro abre sus puertas a las 7 de la mañana, y los niños van llegando según los horarios de trabajo de los padres.
  • Algunos de los niños desayunan en el Centro, se les viste y se les asea.
  • Entre las 9:30 y las 10:00, acuden todos los niños al Centro.
  • A las 10, cada niño va a su clase a trabajar con su educadora, atendiendo a las programaciones.
  • A las 11.10 los niños se reúnen para el recreo. Si hace buen tiempo van todos al patio. Si no lo hace, se reúnen en la clase de los de 2 años para ver un poco los dibujos mientras se comen la galleta. Después pasan a la sala de psicomotricidad.
  • A partir de las 12 se empieza a preparar la comida y se pasa al baño a lavar las manos y la cara. La comida es de 12.30 a 1.30. Comemos todos juntos.
  • A las 2, los niños, pasan por el WC y se acuestan a la siesta durante dos horas aproximadamente.
  • A las 4, los niños se levantan, se asean y se preparan para irse a casa, o bien juegan hasta que los vienen a recoger. El último se marcha a las 7 de la tarde.